Aviso: ¡Marcado acento internacional!


| M | T | W | T | F | S | S |
|---|---|---|---|---|---|---|
| « May | ||||||
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | 30 | |||

NOTA: Esta receta está disponible en español abajo
Allo mes amis ! Comme chaque semaine, voici une nouvelle recette.
Aujourd’hui une recette facile et traditionnelle qui est idéale à goûter avec un bon café, à midi après le dîner.
S’il y a une chose que j’aime, c’est un bon café espresso. Quand J’habitais à Madrid, d’habitude je prenais tous les jours trois ou quatre espressos et quand je suis arrivé á Montréal, je pensais que ça c’était fini parce qu’ici on trouvait plus du café filtre.
Mais… je m’étais trompé. Même s’il y a vraiment plus de café filtre qu’en Espagne il y aussi de très bons cafés qui font des espressos. Il y a, par exemple : «Café Italia», «Café Olímpico», «Café club Social», et beaucoup d’autres bons endroits où tu peux trouver un espresso vraiment délicieux.
De plus, quand nous avons déménagé dans notre condo, mon beau-frère Eric m’a donné sa vieille cafetière «SAECO AROMA» (parce qu’il s’en est acheté une nouvelle). Alors maintenant, je peux me faire un bon espresso tous les matins pour mon petit-déjeuner, pour ne pas oublier les bonnes habitudes !
Donc, y a-t-il quelque chose de meilleur avec un espresso qu’un bon biscotti ?
C’est pour ça que j’écris cette recette, parce que si vous êtes comme moi, bien sûr, vous voudrez savoir comment préparer ce magnifique duo.
On y va avec la recette:
Mélanger tous les ingrédients, à l’exception des amandes, dans un bol jusqu’à obtention d’une pâte uniforme. Après, ajouter les amandes et bien mélanger avec la pâte.
Préchauffer le four à 180º C.
Diviser la pâte par la moitié en faisant deux rectangles. Mettez-les dans une plaque au four durant dix minutes.
Retirer la plaque, laissez refroidir et couper les rectangles en parts égales pour confectionner les biscottis. Remettez la plaque au four pendant 15 minutes supplémentaires.
Retirer, laissez froidir et …C’est tout!… Hummm… je les adore!
Et…. Comme d’habitude: bisous aux femmes et accolade aux hommes.
À bientôt!!
Papi

NOTE: Cette recette est disponible en Français en bas
Hola una semanita más. Hoy os propongo un plato con sabor caribeño. Es un postre perfecto para tomarlo escuchando a Compay segundo y su chan-chan.
Esta receta me la enseñó mi cuñado Eric hace ya unos años y lo cierto es que es resultón y muy fácil de hacer si tomáis precauciones en la parte del flambeado.
Guardo un grato recuerdo de la primera vez que comí este plato porque fue también cuando probé por primera vez el Ron Angostura 1919 de 8 años.
Eric lo tenía en casa porque lo había descubierto de uno de sus viajes y me quede impresionado. Creedme si os digo que no soy un fan del ron, de hecho, yo soy de los de cubata de whisky por no tomar ron, pero cuando probé Angostura he de decir que entró en la lista de mis bebidas excepcionales.
Pues bien, si tenéis la ocasión de probar este ron y hacer esta receta con él, no dudéis en hacerlo, porque el sabor mejora en un 200%. Y si después os ponéis una copita con hielo y a Compay de fondo….¿que más se puede pedir?.
En fin, vamos con la receta:
(para 4 personas)
Pelamos los plátanos y los cortamos en forma trasversal por la mitad. Reservamos.
En los ingredientes he puesto una naranja porque necesitamos un poco de zumo de naranja, (como ½ vaso) y es mejor usar una naranja natural que zumo de bote, que por mucho que sea bueno no es lo mismo.
En una sartén ponemos la mantequilla a derretir y cuando comience a estar caliente incorporamos los plátanos, los calentamos un poquito e incorporamos el zumo de naranja y un chorrito de Ron (el ideal, como ya os he dicho es el Angostura 1919, pero si no es posible un buen ron añejo puede valer).
Cuando esté caliente el caldito, apartamos del fuego y de cualquier extractor y con un mechero, prendemos fuego y flambéanos el ron (para que se evapore el alcohol). OJO! Tened cuidado de hacerlo en sitio seguro, no quiero que nadie haga esta receta y queme su casa por mi culpa ¿ok?
Y ya esta! Sencillito y bien rico. Servir en platos y … ¡a disfrutarlo!
Hoy, emulando a Antonio de la barriga de lolo, me despido con la canción que os digo que es perfecta para este plato. ¡Va por ti compadre!
Besos para ellas y abrazos para ellos,
Papa Rafa

NOTE: Cette recette est disponible en Français en bas
Bueno, bueno, bueno…. Por fin después de una larga espera (más de 4 meses) retomo la tradición de escribir y publicar recetas.
A todos mis seguidores os pido mil disculpas por la tardanza pero espero que comprendáis que tengo un motivo más que justificado: Un nuevo site y nueva estructura así como todo un giro de 180º en mi vida personal.
En Agosto, me he trasladado y mi residencia actual es Montreal, dejando mi querida España para periodos vacacionales y viajes esporádicos y con muchos cambios en muy poco tiempo que me han obligado a abandonar temporalmente el blog.
En fin… pero como se suele decir, ¡todo llega! y confío que a partir de ahora me podáis seguir más regularmente. A modo de compensación os propongo un nuevo blog más completo que el anterior y os aconsejo que os deis una vuelta por el Site y descubráis las novedades que os ofrezco.
Para estrenarlo no se me ocurre nada mejor que hacerlo con una receta de familia. Una receta que tiene más años que yo y cuya autora era una gran persona: Mi tía Manoli.
Todos tenemos una tía a la que queremos cuando somos pequeñines ¿verdad?, pues bien, sin menospreciar al resto de tías (a las que también quiero mucho) he de decir que Manoli (o la Manola como la llamábamos en casa) tenía siempre esa dulzura que te hacía sentir confortable. Ella nos dejó ya hace varios años, pero con el cambio de residencia y mis primeros brotes de morriña, me acordé de esta tarta que solía hacer mi hermana y se la pedí para hacerla aquí y evocar recuerdos de infancia. Ella me la pasó y me dijo que todavía guarda un viejo pedazo de papel con la receta escrita por la Manola ¡desde hace más de 30 años!
En fin, va por ti Manoli, estés donde estés.
Para la masa:
Crema:
Capa superior:
Lo primero que debemos hacer es la masa de la base, para ello, en un bol ponemos la mantequilla y con ayuda de un tenedor, o de un mezclador eléctrico si lo tenéis, batimos la mantequilla hasta que tenga la textura de una crema. Esto se llama “mantequilla en pomada”.
Cuando tengamos esta textura, incorporamos la yema del huevo (a temperatura ambiente), la sal, el azúcar y la levadura, mezclando bien y batiendo durante un ratito.
A continuación vamos incorporando harina poco a poco hasta que tengamos una masa manejable con las manos y que no sea pegajosa. No os puedo decir exactamente la cantidad de harina porque depende del tamaño del huevo pero cuando veáis que podéis manipular la masa, dejad de añadir harina. En este caso, el sentido común es el mejor consejero.
Ahora, tomamos un molde (de los que se desmolda la base) de 20 cms de diámetro y extendemos con la mano la masa sobre la base, dejando unos 4 cms de alto alrededor de los bordes (hay que hacer una tartaleta vamos). Reservamos
A continuación ponemos a calentar la leche con la canela y el limón. Si lo preferís podéis en vez de usar la canela y el limón usar un poco de extracto de vainilla (a vuestro gusto). Cuando comience a estar caliente añadimos el azúcar y removemos bien.
Cuando comience a hervir, apartamos del fuego e incorporamos la yema de huevo y la maicena que previamente habremos batido conjuntamente. Removemos hasta que espese y tendremos lista la crema pastelera. Si veis que no espesa, ponerlo sobre el fuego pero muy bajito para que no se pegue y remover hasta tener la crema.
Ahora extendemos la crema sobre la tartaleta anterior dejando la superficie lo más lisa posible.
Precalentamos el horno a 180ºC. A continuación cortamos las manzanas en láminas y decoramos la superficie con ellas.
Con la tarta lista, la horneamos durante 25 minutos a 180º C o hasta que veamos que la masa de la base está hecha.
Retiramos del horno y dejamos enfriar a temperatura ambiente. Una vez fría, extendemos un poco de mermelada sobre las manzanas para que quede brillante y bonita. ¡OJO! Si usáis una mermelada muy sólida, antes de ponerla sobre la tarta, poner una cucharada en un bol, añadir una gotita de agua y batir con una cucharilla hasta que quede un poco más líquida. Tened en cuenta que la tarta es blanda y la mermelada debe ser ligera ya que sino no se extenderá bien y podéis estropearla.
Y…. ¡listo! Ya tenéis una exquisita tarta para triunfar. Espero que os guste.
Como siempre os dijo: Besos para ellas y abrazos para ellos. Nos vemos pronto. ¡volveré!
Papi


¿Como describirme?
Complicado. Además, siempre me ha parecido una horterada eso de hablar de uno mismo. Soy simplemente papi.
Daddy’s Kitchen - Copyright © 2009 - Theme by Invisible Changes
Daddy’s Kitchen - is proudly powered by WordPress