Aviso: ¡Marcado acento internacional!


NOTA: Esta receta está disponible en español abajo
Allo mes amis ! Aujourd’hui je veux vous offrir une recette avec de l’influence japonaise. Les personnes qui d’habitude me suivent, connaissent bien ma passion pour les salades et les assiettes japonaises.
Il y a une chose que j’aime beaucoup de la cuisine orientale : l’utilisation des algues partout. J’aime les algues. C’est incroyable toute la variété disponible : Kombu, Nori, Wakame, ijiki, laitue de mer, spaghetti de mer…etc.
Malheureusement, même si elles commencent à être plus connues à cause de la globalisation et de la nouvelle cuisine de fusion, parfois c’est tellement un défi les trouver dans les magasins ! Il faut aller dans les magasins orientaux pour les acheter.
J’ai déjà donné une liste d’endroits et magasins en Espagne dans mon vieux blog, mais si quelqu’un a des problèmes demandez-moi l’information et je vous la donnerai. Ici, à Montréal, l’influence asiatique est très forte et c’est plus facile, mais, également, si quelqu’un a besoin n’hésitez pas à me demander
OK ! On y va avec le recette:
Mettre les algues dans un bol avec de l’eau froide pendant 15 minutes pour les hydrater. Bien rincer et bien égoutter. Réserver.
Couper le tofu en morceaux carrés d’environ 1 cm x 1 cm. Réserver.
Pour la vinaigrette, mélanger l’huile de sésame et la sauce soja. Réserver.
Dans deux bols mettre les algues et après le tofu, saupoudrer de grains de sésame ainsi que le bonite et assaisonner avec la vinaigrette.
Et…. ¡C’est tout!… ¡Très facile et très bon !
Bon appétit et….comme d’habitude: bisous aux femmes et accolade aux hommes
Papa Rafa

NOTE: This recipe is available in English at the end of this post
¡Ay Dios mío! , ¡Ya hace más de un mes desde mi anterior post!
De verdad que lamento enormemente el no poder publicar una receta cada semana como me propuse pero llevo una temporadita muy liado y con poco tiempo para dedicarlo a escribir en el blog.
Finalmente, hoy he sacado un ratito para ponerme a ello y regalaros otra recetilla curiosa para hacer en vuestras casas.
La receta que os propongo es divertida y es una forma diferente de comer la, a menudo, aburrida coliflor para los niños. El prepararla así rompe con la tradicional forma de “al vapor”, o rebozada con bechamel y tomate (mucho menos sana). Además, aunque admite carne, si no se la ponéis, es un plato perfecto para vegetarianos.
La receta de hoy se la quiero dedicar a mi amigo Alberto (Betto para los amigos (con dos “t”s aunque sé que no gusta
). A él le encantaba el Cous-Cous a mi estilo cuando se lo preparaba en casa en la etapa que vivimos compartiendo piso en la calle Gasómetro… ¡anda que no ha llovido desde entonces!.
Va por ti querido amigo. Un fuerte abrazo desde Montreal para tí de parte de Annie, Audrey y mío.
(para 2 personas)
Lo primero de todo es, como siempre, lavar muy bien todas las verduras. Una vez hecho esto, troceamos la coliflor en trozos pequeños y con ayuda de una picadora o una batidora americana (las de vaso) lo picamos hasta que la coliflor quede reducida a polvillo de textura y pinta de cous-cous. Reservamos.
A continuación preparamos todas las demás verduras:
Pelamos y picamos el ajo. Reservamos. Pelamos y picamos fina la cebolla. Reservamos. Pelamos y troceamos en tiritas finas la cebolleta. Reservamos. Pelamos y troceamos en monedas el puerro y la zanahoria. Reservamos.
Ahora troceamos los orejones y los reservamos igualmente.
Una vez tengamos todo el “mis en place” hecho ya podemos preparar el plato.
Tomamos una sartén y ponemos un chorrito de aceite de oliva a calentar a fuego fuerte. Si habéis optado por poner zanahoria (yo no la puse en la de la foto porque se me habían acabado), la salteamos un poco sola con un poquito de sal para ayudar a que sude y se haga un poquito. A continuación incorporamos el resto de verduras en este orden: ajo, cebolla, cebolleta y puerro. Rehogamos unos minutos e incorporamos la coliflor desmigada. Es importante que el fuego esté fuerte para que la coliflor se haga un poquito. Regohamos otros 3-4 minutos e incorporamos los orejones, las pasas, las almendras y el Ras el Hanout. Ajustamos de sal y pimienta y ¡listo!.
Por último, con ayuda de un molde emplatamos y… ¡a comer!. Rico, rico y sorprendente el resultado. Si no sabes cómo está hecho te piensas que es cous-cous de verdad.
En fin, como siempre os dijo: Besos para ellas y abrazos para ellos. Nos vemos pronto. ¡Volveré! (espero que sea antes de un mes)
Papi


¿Como describirme?
Complicado. Además, siempre me ha parecido una horterada eso de hablar de uno mismo. Soy simplemente papi.
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